Sexo, Amor y Energía
Estamos perdidos, buscando. Queremos hallar un lugar en la ciudad, donde somos nuevos. Nos acabamos de mudar ahí. Es una ciudad antigüa, medieval. Las calles son de piedra, estrechas, y no hay árboles. Es ahí donde, al parecer, un festival, ha hecho a la gente salir en masa. En las calles, hay multitudes. Esa mañana, al salir, había recorrido el camino, había hallado la manera de llegar hasta la parte central. Pero ahora está oscuro, hay mucha gente; parece que tenemos que correr.
Corriendo perdidos nos separamos. Alguien me lanzó algo en la cabeza, desde arriba. Caí, y tanto ella como la perra que la acompaña siguieron adelante sin ver. Normalmente yo no tengo problemas para encontrarles. Aunque yo sé que, por el olor, podrían ellas encontrarme después de un rato. Pero sólo cuando ella dejase de ir a toda prisa.
Al despertar comenzo a entrar a muchos lugares, solo, y veo algunos espectáculos. En un local pequeño, en la Plaza del Ángel, algunos, algunos presentan su teatro. Lingerie, spot-light, vintage music. Estoy casi a la hora de cerrar. Es la última función. Me quedé con ella, discutiendo canciones, hablando del amor.
Una mujer madura nos ha visitado, y nos habla del amor, y del sexo. La energía que esta unión contiene es sagrada, pero no siempre es bien encausada. Se puede tirar el agua pura de un vaso en el suelo; se puede incluso romper el vaso, dejando que nuestra sexualidad corra sin la eternidad. Pero el viaje de iniciación interior, incluye goce, pasión, sexo, lujuria, risa. Es la puerta de entrada interior hacia la trascendencia.
Ella comenzó a masturbarme. Me quería mostrar cómo una mujer puede tomar mi energía sexual. "Amar es destruír. Ser amado es ser destruido" sonreía. Eso te digo, para perpetuar tu extravío. Así enseñan. Yo la observaba. Tenía confianza en ella, sabía que sólo estaba mostrándome el proceso. Esta energía es el peldaño, añadió.
