lunes, 28 de febrero de 2022

 Hermafrodita

 Dos rostros ondean como una bandera de color turquesa, sobre el oleaje.

Era la sede de una organización, una academia donde muchos van vestidos de negro, otros con trajes medievales, antiguos. Se aprende arte, se practican obras de teatro, danza, esgrima. Se discuten planos de casas, máquinas para la agricultura. Hay talleres y muchos ambientes. Ahí está también Macy, y otras personas con ella, artistas, de la playa de Mazunte hace unos años. Pero ocurre una disputa, un grupo quiere ser líder y causan revuelo, confusión, gritos. Un hombre especialmente alto, y hábil, se hace del control, por encima de los vestidos de negro. Parce que será el líder.

Mientras tanto, yo salgo hacia el mar, en una lancha, con otro grupo. Vamos por la orilla para realizar un plan. El oleaje es muy nutrido. Veo venir una ola inmensa, que puede voltear nuestra lancha. Hago ensayos, cómo me salvaré cuando llegue la ola, cómo nadar por debajo, después de la volcadura. Al final la ola llega y nos colma de agua, pero la lanchita llega a la orilla sin voltearse. Estoy empapado, y me debo cambiar de vestimenta. El hombre que luchaba con los demás ha cambiado de sexo, es un hombre femenino.

La muchachacha rubia, de pelo corto, y aquel joven hermoso son los líderes; veo que estoy enamorado de aquel hombre, y me sorprendo. No lo puedo explicar. La pareja circula y de pronto baila; declaman textos; de pronto se acarician y besan con cariño. Se cubren con una gran capa. Han acordado ésto: sus cabezas quedarán cosidas a la tela color turquesa, y así saldrán ambos al mar. Las olas les hacen flotar; los cuerpos desnudos están en el agua, las cabezas van por encima de la capa, en la superfice, movidas por esas grandes olas. Hay música, es como el final de una película.

Esos dos rostros ondean como una bandera de color turquesa, sobre el oleaje.

sábado, 26 de febrero de 2022

 De Lujo

Salí a dar una vuelta por la ciudad, en mi bicicleta de niño. Las calles estás vacías, hubo una situación difícil, guerra, crisis, pandemia. Pero hay un desfile en la ciudad, de gente joven. Sigo a un grupo que lleva un elefante. 

Entonce encuentro un gran local, restaurado, donde aparece Valentina. Ella tiene un gran local, de lujo. Está vesitda como una estrella de cine, con cabello rojo, vestido de terciopelo negro, o gris.  Es un restaurante casi de etiqueta. Yo estoy ahí, quiero mi sopa de lentejas. Pero estoy sucio, no estoy vestido correctamente. Ella me pide que me retire, me dice que ya no puedo venir así. Algunos de los comensales me llevan con ellos, les parece interesante. Estoy vestido casi como un explorador de la tundra, o un vaquero del desierto. Pasan muchas personalidades, gente muy interesante por ahí.

Lllegamos a otra casa grande, antigua. Ahí vive una familia que está amenazada de muerte por un mandatario. Son un hombre joven y su madre; me cuentan su historia. Tienen secretos de cocina. En la ventana tienen una vieja y empolvada pistola. Era del abuelo. Descubro que todavía sirve. Les propongo como plan dejarla ahí, donde estaba en la ventana, pues pasará inadvertida; así cuando lleguen por él, nadie sabrá que tiene un arma, para defenderse. sin embargo el joven no acepta, quiere llevar la pistola consigo. Discutimos juntos las opciones. También otro hombre mayor, un tío o algo así. Él también opina; tiene unos plaos de la casa antigua. Pueden escapar. Creo que no es un buen plan, el de salir portando el arma para abrirse paso. Pero al final se debe hacer lo que el joven quiere. Él tiene el apoyo de su madre. Me voy de ahí, supongo que eso será la muerte de los dos. También el viejo morirá, porque está en la misma casa. Además, veo en la parte de arriba, donde vive una mujer joven y bonita, que debe ser la novia del hijo. Ella no morirá, logrará escapar.

Regreso por el mismo restaurante de lujo. Mi amiga Valentina tiene ahora la cabeza rapada, ya no viste de lujo, y sus visitantes son más hippies, alternativos. Ahora podría quedarme, pero ya no me interesa. Regreso a mi pequeña bicicleta y sigo deambulando por las calles, desiertas y coloridas; al fin me dirijo hacia una calle que me sacará del sueño.

viernes, 25 de febrero de 2022

 Un Juego Intelectual

Se nos divide en grupos de seis. Cada grupo ocupa una de las mesas redondas y a cada uno se le dá el nombre de una compañía; el experimento ocnsiste en tratar de vender al vecino un boleto de $50 para esta compañía. por ejemplo, la mía se llama "Casados", que trata de formar parte de un club de casados, se comparten experiencias de la vida de parejas de casados con otras parejas. El miembro acepta ser fotografiado, etrevistado, filmado, de forma imprevista, por los realizadores de la serio por un tiempo determinado.  Así se van tomando turnos y se cambia de compañía, o de rol, durante la noche. Es interesante a veces. Al final, muchas veces la estrategia de venta dependerá no sólo del producto, sino de si te cae bien el cliente, o vendedor;También se cambia de idioma. 

Hay otra cosa que no cambia durante el juego, y es que cada uno de los "jugadores" ecoge un "tono", una estrategia que debe practicar. Por ejemplo, te puede tocar la estrategia de hablar rápido, sin pensar; o bien la de anticipar lo que va a decir el interlocutor; hacer las frases, antes de decirlas; tratar de seducir, coquetear; decir cosas buenas, halagos; o la de contar chistes.

Durante el juego hay prisa también, porque las secuencias tienen tiempo marcado. Además, sé que voy a despertar, y se acabará el juego.

sábado, 12 de febrero de 2022

 Tercer ojo

 
Me preguntaba antes de ir a dormir la verdadera razón porque estoy haciendo trabajos en esta casa. Cómo quise ayudar en el negocio de mi padre, y controlarlo, para arreglar la situación familiar, la relación con mi madre, la infidelidad, etc. Lo que conseguí fue quizá afectar el negocio de mi padre. Le hice daño a él. Esa podría ser la razón más profunda de que me encuentre ahora aquí. Mi hermana es el simplemente el agente destinado por esa carga. 
 
Estoy en la casa de la gitana de Xola, alguien más viene conmigo. Le trato de demostrar mi historia pasada, para eso, llega un miembro de la familia gitana, con rasgos mongólicos. Le pregunto a él que expliquemcómo funciona la casa, el clan, las costumbres de los gitanos.
 
Aparece la gitana principal, que ahora es abuela, y ella habla. Al acercarse la miro de frente y veo claramente que tiene el tercer ojo, en medio de los otros dos, en su frente. Es una visión espeluznante, es demasiado real. Con la mano izquierda le tapo ese ojo de mi vista, y así la presento a la persona que viene conmigo. No obstante, me doy cuenta: yo sé lo que antes, en ese entonces, sospechaba.