domingo, 27 de junio de 2021

Respira

¿Qué tanto sirven las vacunas 
si las selvas y los bosques 
que nos mantienen con vida y salud
están siendo devastadas?

Martillo árabe

Sombras rojas de flores,
penumbras que bailan,
si necesitas un poco de esto, tómalas;
 
Nombres e iluminaciones
que detengo para tí
enmedio del tiempo; ténlos aquí
 
¿sabes dónde estoy?
grita mi nombre, que iré corriendo;
 
siluetas únicas he formado 
para volver a llamarte:
verano, otoño, primavera
amigos buenos del frío
vayan conmigo, papeles sueltos,
flotando en medio del templo
 
Bebamos juntos
todas las memorias que se queman lento,
amiga mía, amemos a los ángeles sin sexo
pedazos de pan,
que nadan en el aire y en el viento
 
 

Lágrimas secretas

Grabado, así bordado en tu pecho
Es casi una idea, o mejor: una corazonada
 
Pero es algo que ahora veo
 
El mirar hacia tí, de él; su mirar hacia afuera.
 
Eso que ella no quiere ver, pero que sabe
y sus brazos, que no quieren soltarle.

El secreto está escrito en las nubes
con cabezas de león,
las lágrimas caen, 
ligeras con esa flauta,
 
y atrás, inerte,
una nueva víctima de la serpiente

Teatro alla moda

Son gemelos; son bucles
 Los rayos de sol en sus rizos, 
las gotas de agua por sus grabados, 
y todos algo similares entre sí

Disfruta cada día que toca
goza, en dèja vu
este juego es espectacular 
rotación de planetas.

Si algo te preocupa, bienvenido a mi sala

Pero cierra los ojos, con cuidado
que también me iluminas si me llamas

A veces de noche, de viento, de frío
Pero zafiro, todavía nos parecemos tanto

Solamente somos variaciones, "ideas" 
muy excesivas, muy extravagantes;  pero muy semejantes
solamente 
somos las mismas cuerdas
somos los mismos vientos
 
 

Lento atardecer

Estabas vestida de negro, no de luto
uno, dos, tres escalones
e ibas entrando en un rayo de sol;
 
sonreías
abriendo tus brazos, como las velas del altar;
hablábamos un lenguaje conocido
en el cuarto lleno de instrumentos; me decías
 
Amor,
Debes hallar esta música, este tiempo, esta vida
Colmar como uvas de agua
 
Debes inventar ese ritmo que juegas,
al ir por la estrecha vereda, entre el pasto 
 
que marcaste las manchas en mi piel,
y me diste solamente
eso que juegas por descontado: tu silencio.

Así era el sonido de tu amancer
Eso que suena viejo, pero que es nuevo a la vez
Esa es la música básica, descubierta; 
fundamental

Esa es la claridad, sin pretensiones
 
este vivir que encontraste,
este trabajo que no te cansa
este descanso, que evoca nuestros sueños


Preciso instante

 
Un precioso pañuelo es mi piel
 
Una forma ondulada, morena,
y un brillo metálico esférico
 
les detengo con la vista
son a quiénes empujo, desde mis pies,
 
No caigas, no caigas
flota en el barco de la China

Casa en el cielo

Azul y soleada
 
En esta casa hay dos:
Una que vive y otra que sueña
Una que quiere cansarse todo el día,
Otra que está cansada, mientras amanezca.
 
¿Quiénes son ellas?
 
Son tres colores: el del trueno, el dorado
y el rojo de los labios;
 
no de labios rojos, de flores
son nunca ojos sino párpados
 
son tres; nunca oxígeno, sino flameando.
 
 

El remontar

Un ojo en la mente nos mira
 
Sí, en esta cama hay dos
Uno que duerme, mientras que el otro
ya despertado, nada y estruja el agua.
 
En esta cama hay dos
uno es hombre y otra es mujer,
es este lecho hay arena
 
hay cantos cordiales,
hay ruidos que se fragmentan como pétalos en el aire
hay sábanas blancas
que se quemarán en el agua.
 

 
 
 
 
 

Vuelo

 
Mis manos son la savia de este árbol
 
Mi aceite será el fuego de estas venas
enredado en la tierra
 
Mi bosque es tu cabello negro
tu aspariencia fresca, 
mi planeta, mi gracia,
es tu vestido blanco de viento
 
Tómame en este sueño
como tú, tira hacia arriba,
como tú, bebiendo el cielo;
 
abrázame desde el tronco 
quiéreme como al paño, al leño;
canta, pirueta 
de la viga más gruesa de tu casa
 
Ave nocturna, Sharanam


 Solitude

 
Dáme esa soledad de feria cerrada
 
En la mañana lluviosa
donde piso las rocas, frías, cuando
valseo con los pies descalzos
 
Sí, sí
Es apenas cierto que floté sobre el agua
 
Yo tomaba el sol a la orilla del lago
y miraba mi pecho crecer,

Por las noches
arañaba el cristal de las ventanas

En Domingo me sentaba en un parque
Miraba,
Escribía en una banca
 
Miraba los reflejos en la pantalla,
de regreso a casa
 
Buscaba un punto oscuro por dónde ver,
trotaba hacia un ángulo de salto perfecto
viajaba hacia el lago 

Y así me detuve en estas líneas blancas de la carretera
 
miro el patio, el suelo, desde un árbol
sueño como ave, 
canto como el pájaro de cada mañana

Pero mi nido es realmente un crarrusel,
mis muros son de vidrio, cambian de colores;
 
mi océano es imaginario,
mi playa, mi ribera, mi llano
 son un tabique, un cometa, un globo de humo.


Meditación

Mi vista se alza, 
te encuentro tras de las rejas del jardín;
sólo respiras
fumando un cigarro apagado
 
y te olvidaste el vestido; vas 
trotando
en una camisa muy grande para tí
 
Ya no busques otra luz en tu mente, 
yo soy el fuego
 
Ya no rasques con los dedos la tierra
yo soy el jardín
 
Soy un lente abierto,
soy el fotógrafo:
 
Soy un lente laberinto;
soy el pasajero:
 
toda la mañana te estaba esperando

Y ahora, díme
¿ cómo quieres tu retrato?;
 ¿en fondo blanco, en acuarela?


Ometeoxtli

 
Gritan,
los que cuentan las gotas de rocío
entre las hojas:
 
Hay un cascabel, un mensaje
un son de madera hueca;
que escuchas cuando ya no estás ahí
 
Es lo que comprendí, una mañana
 al descubrir tu nido y en él, tan blancos,
    tus huevos.
 
Entonces te ví correr
 
Yo que huía por el bosque
yo que iba pidiendo, 
yo que iba contento;
 
donde no dejaba de llover

Pueblito

 
Espera, tengo presente,
 
me regalaste magníficas fotografías,
 
nos mostraste tus melodías actuadas,
 
que son simplemente belleza.
 
 
Hablo del hipnotismo
y del oro del silencio.
 
Cada vez que lo escucho, reconozco
el sabor de un camino viejo.
 
Las vida en las minas, botones de sueño;
 
la vieja armonía de una caja de madera
la saga épica
de navegar el río amazonas
surfeando, en sus olas
 
 
 

Adagio

 
Me siento como en otro mundo 

Tan bello y hermoso hombre

dormido duerme.
 

Tengo noventa años,
 
no he muerto de viejo

 
Escucho una lágrima y me pongo de pie.


Jugaste esta esgrima y me tocaste el alma

 Evans


Escuchando 
 
un refresco que tomaba cuando estaba down

Paz

Museo, museo, museo

Pasos, brincos, entre las notas

 

Vé a dónde tengas que ir

Vé lo que tengas que ver

 

Escucha, las bromas, que hacen reír el piano

lo que te hace estar contento por estar vivo

lo que te hace ver la belleza del ser humano


Entonces vibrarás, entonces rozarás las paredes del tiempo.

Chakra

 
Son canciones,
son ritmos bailables
 
Cada flor, cada campana,
cada risa de tambor 
son caminatas de órganos;
las agudas señales
en el agua

Es un mantra, un ritmo, una ventana
Es el rebotar tu pulso en los latidos
del soñante mundo en loto,
del soñante y mudo, loto.


Waltz

 

Esta música limpia mi alma

Terapia amazónica, lluviosa

Gracias, por esto 


Dulce ritmo; película de amor,


Tus pasos deslizando, vueltas y vueltas

 

(Maravilloso mágico trance)

 

 

Oda

Para los amantes dulces y sensibles


La vida es nuestro regalo asombroso.

Para toda la tristeza y el dolor que llevas 

Vive un amor que sana


 

Mira, directamente hacia el cielo


Pon tus manos en el pecho


 

Déjate ir, que el río del universo fluya por tí

Que las lágrimas que sostienes sean libres
 

Dáles el amor que quieren

Llénate de humildad y perdón

Déja ir de nuevo el dolor, el miedo

Tú estás vivo


Estas hecho para el amor


Para todos tus errores hay un espejo
 

Que al mirar, que al verlo,

Es tan imperfecto como tú, 

Así esta bien.

 

Sonríe, una vez más, toma

los tiempos, los respiros, los abrazos que necesitas
 

¡No te rindas!