viernes, 29 de abril de 2022

 

 La Nave Astral


Te has levantado temprano, antes de que salga el sol. Has salido al balcón de tu azotea, ves las nubes, claras al oriente. Ahí frente a tí aparece el fenómeno. Es un eclipse. Ves el gran círculo blanco y amarillo, pálido; ves cómo recorre distintas posiciones en su rotación. Es un espectáculo maravilloso. 

Detrás, en el fondo, están los planetas y estrellas. Pero uno de ellos no es realmente un astro, tú lo ves claramente: es una nave espacial. Está bien camuflajeado en el cielo nocturno, parece un cúmulo de estrellas. Pero observas que éstas se mueven especialmente al mismo tiempo, coordinadamente. Es la nave de un extraterrestre.

El habitante de la nave se ha percatado de tu mirada, sabe que le estás mirando. Entonces se mueve hacia el norte, rodea el firmamento, se detiene en el norte y, desde ahí, comienza a descender. Viene directamente hacia tí. Lo extraño es que, al bajar, la nave astral no cambia de tamaño. El cúmulo, que se mueve como una sola estrella, permanece con la misma forma esférica, del mismo tamaño.

Finalmente vuela sobre tí, dirige su luz exploradora hacia tí, lo sientes en la coronilla. Emite uun zumbido muy especial, pasa y sigue volando hacia el sur. O al menos eso es lo que él quería que tu creyeras, porque te das cuenta de que se ha detenido muy cerca, y se esconde en una chaya. Desde la planta te mira, te observa. Pero tú has caído en la cuenta, de que no se ha ido, de que está ahó cerquita. Y vas hacia él, tú también quieres escudriñarlo. 

Entonces, tu voz, tus ojos, tu mente, toda tu cabeza está dentro de la planta, y la miras por dentro. La miras con tus ojos microscopio. Es hermosa, la vida de la panta. Es hermoso mirar de tan cerca todos sus tejidos, la savia, la vida vegetal. Y el espacio entre las estrellas.

Regresas a tu balcón, observas con estos nuevos ojos ... unos parpadeos, adiós, adiós.

lunes, 18 de abril de 2022

El Tarot pránico 


El tarot en la pared, se destruye, se desmorona. Es como si las figuras fuesen de plástico, que se derritiera con el calor. Se derrumba todo el tablero como un mural de piedras de colores. Abajo, el maestro de yoga de mi Ashram de origne (Guru Arjan) está comiendo, probando algo; está bajo la luz de esas luces de bengala. 

Entonces entiendo que no hay contradicción entre tarot y yoga; están bien- Las enseñanzas de tarot pueden soportarse bien en la práctica blanca de la yoga.

Sat Tara. Me ofrece probar un pequeño gusano entre sus dedos; es una larva vacía de color blanco. La larva está cubierta de algo como leche, pintura fresca; tiene pegados unos parches blancos, para cerrarla más adelante.

Puedo llamar al gurú por su nombre. Extiende la mano, y nos damos un apretón.

 Un Nuevo Planeta

Estoy en otro planeta. Ahí están algunos compañeros de la facultad, Ms. Gilmore, Pablo. Hablamos de sus proyectos, ncluso ahí, en ese planeta, vuelven a hacer el mismo trabajo, los mismos temas que en la tierra.


Yo les cuestiono, les digo que ya he dejado lo que hacía antes, allá en la tierra. Vemos el espacio exterior. Un relfeljo rojizo, como un atardecer. Sentimos el vértigo de la inmensidad. Estoy en el ejercicio de soltar, lo que dejé allá en la tierra.

Este es un nuevo planeta.