martes, 31 de octubre de 2023

Una Reina

 Una reina tiene a su sirvienta como esclava

y mientras mi novia toma un trabajo con ella, es obligada a hacer el amor con otros hombres


Nadie me pide que me vaya, pero no puedo hacer que mi novia viva conmigo sola.

Por eso me voy de la ciudad, a ver a la reina

Por eso me voy de la ciudad, a ver a la reina

 

Cuando me presenté ante la reina, me volví su esclavo

y mientras estaba de visita con ella, era obligado a hacer el amor con otras mujeres

 

Pienso que esperando el momento yo podré salir de ahí. 

Y digo:

 

"ella es mi amor,

yo por salvarle a ella tengo que salvarme a mí"



Noche Británica

 

Nunca ví una noche donde los bardos ingleses, o celtas, se reunían a cantar sus himnos juntos. 

Así fue mi vida, hasta que alguien me pidió ayuda.


Era un joven danés, quería emprender un viaje, y como yo había estado ahí, podría ayudarle.

En el camino me canse; duermo y pienso en los cantos de los bardos, ingleses o celtas, cuando se reúnen a cantar sus himnos juntos;

y me duermo con ellos

y canto en silencio con ellos


Mi pesar es ver que nosotros llevamos armas, son armas para herir a los ingleses; mi pesar ver que aún hay otros jóvenes con sus flechas sencillas, pero que hieren; mi pesar ver que yo soy quien les conduzco

Mi lucha entonces es cantar por dentro, profundamente, para que toda mi vida se vaya en ese canto; mi lucha es que el bardo mayor me escuche y vea a los daneses que  vienen conmigo. 

Cantar y cantar como sirenas en el mar

Finalmente el jefe ha escuchado en el mar, y voltea hacia acá; e intenta correr, pero no puede hacerlo bien. Sólo se lamenta de su suerte mientras corre, y con su travesía se inventa la letra de una canción.

 

Todos ahora estamos presenciando este drama musical, de mirar al viejo correr en el monte, mientras los jóvenes amenazantes se acercan.

jueves, 12 de octubre de 2023

El beso de Fuego

 

Estábamos tratando de comprender dónde estabamos ubicados, siguiendo claves, leyendo mapas y libros. A veces corríamos para salir de la colonia, a buscar víveres, a sembrar árboles; hacia otras partes de la ciudad. Eran tiempos de cambios. Nos decía que estaba pasando el apocalipsis propio, la revelación para mucha gente. En los pequeños grupos y caminos, salíamos. 

Entre los grupos que salían había aprendices, y apareció ella, llegaba con un grupo cargando una patineta. Nos vestimos, peparándonos para salir, para ir hacia la intemperie a la búsqueda de cosas que entender. Eramos pequeñosgrupos de ensoñadores. Al cruzar la puerta, hacia la calle, me saludó para comenzar nuestra misión, nos dimos un abrazo y sin pensar también nos besamos. Pero era un beso de fuego. Podía sentir crecer un calor innegable en mi cuerpo mientras nos besábamos. Estaba sorprendido, me había hecho a creer que este tipo de experiencias no sucedían, que no eran reales.  Ese tipo de experiencias se quedan como un moño energético amarrado a tu cuerpo. Se crea una tela luminosa, una brasa en tu interior, y te dá fuerza para las noches obscuras.