La caminata
Estoy en mi viaje hacia Atlahuacan, en Morelos. Pero he perdido la conexión. El autobús se ha tardado mucho en llegar, ha recorrido muchos lugare pequeños, y hemos llegado tarde. He perdido la conexión.
Puedo seguir adelante si hago camino hacia otro pueblo, Xolotepec, que está en el Estado de México. Pero tengo que ir primero a Toluca. Ahí todavía hay mucha gente que va, hay autobuses todavia. Se trata, sobre todo, de estudiantes. Son gente del Politécico o del TEC, que también van a Toluca por sus estudios, porque es una ciudad importante. Yo sólo necesito llegar para seguir, y poder llegar, dar la vuelta durante esa misma noche. Todos están saliendo y dejando sus habitaciones, salen de sus residencias estudiantiles, algunos son simpáticos y platicamos. Algunos practican deportes.
De pronto es todo un acontecimiento: es un gran movimiento inadvertido. Es una caminata masiva de jóvenens que cruzan el territorio en la noche. Son miles de ellos. Trotan, o caminan, por el campo hacia la ciudad. Yo también voy, me uno. Es la mejor manera de seguir hasta mi destino. Me junto a un grupo, hablamos, reímos. Les interessa lo que les cuento, hay música que no conocen, películas que nunca han visto. Yo no tomo cerveza; practico yoga y les hablo de meditación. Después me contactan con otro que pasan a recogernos, para seguir con ese otro grupo en otra dirección, en otro camino más grande. Es una gran caminata nocturna,

No hay comentarios:
Publicar un comentario