Lento atardecer
Estabas vestida de negro, no de luto
uno, dos, tres escalones
e ibas entrando en un rayo de sol;
sonreías
abriendo tus brazos, como las velas del altar;
hablábamos un lenguaje conocido
en el cuarto lleno de instrumentos; me decías
Amor,
Debes hallar esta música, este tiempo, esta vida
Colmar como uvas de agua
Debes inventar ese ritmo que juegas,
al ir por la estrecha vereda, entre el pasto
Tú
que marcaste las manchas en mi piel,
y me diste solamente
eso que juegas por descontado: tu silencio.
Así era el sonido de tu amancer
Eso que suena viejo, pero que es nuevo a la vez
Esa es la música básica, descubierta;
fundamental
Esa es la claridad, sin pretensiones
este vivir que encontraste,
este trabajo que no te cansa
este descanso, que evoca nuestros sueños

No hay comentarios:
Publicar un comentario