Oda
Para los amantes dulces y sensibles
La vida es nuestro regalo asombroso.
Para toda la tristeza y el dolor que llevas
Vive un amor que sana
Mira, directamente hacia el cielo
Pon tus manos en el pecho
Déjate ir, que el río del universo fluya por tí
Que las lágrimas que sostienes sean libres
Dáles el amor que quieren
Llénate de humildad y perdón
Déja ir de nuevo el dolor, el miedo
Tú estás vivo
Estas hecho para el amor
Para todos tus errores hay un espejo
Que al mirar, que al verlo,
Es tan imperfecto como tú,
Así esta bien.
Sonríe, una vez más, toma
los tiempos, los respiros, los abrazos que necesitas
¡No te rindas!

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