Ometeoxtli
Gritan,
los que cuentan las gotas de rocío
entre las hojas:
Hay un cascabel, un mensaje
un son de madera hueca;
que escuchas cuando ya no estás ahí
Es lo que comprendí, una mañana
al descubrir tu nido y en él, tan blancos,
tus huevos.
Entonces te ví correr
Yo que huía por el bosque
yo que iba pidiendo,
yo que iba contento;
donde no dejaba de llover

No hay comentarios:
Publicar un comentario